
Abre aquí tu paréntesis.
Viajaremos sin prisas, a través de relatos que detienen el ansia de seguir corriendo. Saboréalos despacio. Deja que te encuentren leyendo.
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Últimas entradas
Oscar al mejor… ¿poema?
Ya sé que últimamente no he sido el más regular de los blogueros y, de resultas, que te he puesto difícil serme fiel y “darme tiempo”. En mi favor, diré que me he concedido el imprescindible paréntesis “de calidad” para terminar la que ya puedo decir que será –que ya es– mi tercera novela. Ahora,…
No puedo contenerme
Los periodistas, esa especie de fina piel que enseguida se hace eco de las causas más “correctas”, desde la de los apaleados palestinos hasta la de los vaivenes climáticos con sus destrozos zoológicos y plastificados océanos; esos mismos reporteros militantes pasan de puntillas o, peor, se lo hacen encima cuando sus zascas corren el riesgo…
No apto para cobistas
Tiendo a desconfiar de las hagiografías. Creo que se debe a mi formación de leguleyo, pues yo entiendo que la función de un jurista a la hora de, por ejemplo, redactar un contrato es anticiparse a las situaciones en que lo acordado se tuerza y plasmar en el documento las maneras de resolverlas sin excesivo…